Me honra que el espíritu de Dios resida en mi cuerpo y me fortalezca y llene de vida. Con esta fortaleza de espíritu como apoyo, controlo fácilmente cualquier antojo de consumir alimentos poco saludables o de substancias o hábitos que puedan ser dañinos para mí. Entonces tomo las decisiones más sabias y saludables para mi cuerpo.
Amor y felicidad
Decisiones saludables
Avivar la llama espiritual
Cuentan que un rey muy rico de la India, tenía fama de ser indiferente a las riquezas materiales y hombre de profunda religiosidad, cosa un tanto inusual para un personaje de su categoría. Ante esta situación y movido por la curiosidad, un súbdito quiso averiguar el secreto del soberano para no dejarse deslumbrar por el oro, las joyas y los lujos excesivos que caracterizaban a la nobleza de su tiempo.